Cómo escoger la fragancia precisa

20/04/2012

La historia del perfume tiene un principio de imitación (los perfumistas pretenden copiar los olores de la naturaleza), una connotación musical que habla de acordes, armonía y notas aunque tenga que ver con el olfato y no con el oído, mucho sentido de la estética y, desde luego, una gran dosis de creatividad.

Aunque el primero de los olores de carácter erógenoes el que emana del cuerpo humano, el perfume se usa no sólo para oler bien, sino para ejercer un efecto agradable y excitante en los demás. Así, lo primero que se debe considerar cuando se busca un perfume, es que éste armonice con los sentidos.

Hay que aprender a oler, comparando distintas fragancias, y aunque el acto de ponerse un tris de perfume en la mano es fundamental, hay que tratar de descubrir los matices que cada perfume exhala.

Una vez se conoce un olor, es bueno compararlo con otros para llegar finalmente a una escogencia adecuada a nuestro olfato y a lo que necesitamos del perfume, es decir, que atraiga el olfato de las personas que nos rodean.

Los pasos

Las perfumerías no son el lugar más apropiado para probarse y escoger un perfume, pues en su interior se crea una saturación de fragancias en el ambiente. Pero, ¿en dónde, si no, se compran los perfumes? La práctica dice que hay que ponerse unas gotas o un sólo toque del vaporizador de muestra en el dorso de la mano y esperar unos segundos hasta que el alcohol se evapore. Una vez esto suceda, surge la primera nota, ‘alta’ o ‘de cabeza’, la primera y efímera impresión olfativa.
Espera unos segundos más y percibirás las notas ‘medias’ o‘ de corazón’, algo diferentes a las anteriores, más sutiles y un poco más duraderas. En ese momento debes decidir si quieres o no ese perfume.

Finalmente, deja que pasen unas horas y comprueba la permanencia de las notas ‘bajas’o ‘de fondo’, que son las que consolidan el aroma propio de ese perfume.

Las esencias

Las cítricas y las procedentes de otras frutas tienden a ser ligeras y puras. Si quieres algo más consistente, que huela un poco más, que sea ‘irresistible’, opta por las esencias provenientes de la gardenia, el nardo, el ámbar o el almizcle. Ojo, no hay que mezclar más de tres de estos aromas porque pueden producir un efecto empalagoso.

Las esencias sintéticas son muy buenas porque se trata de olores que, aunque no son los de la naturaleza, pueden ser muy agradables. Los perfumes florales son ideales para el día, y los procedentes de maderas para la noche. Así mismo, durante el verano o bajo temperaturas cálidas los perfumes que contienen notas frescas, como los procedentes del jazmín o de los cítricos, son aconsejables.

Finalmente, lo que más importa cuando se escoge un perfume es que éste haga juego con nuestro propio olor y consigas cumplir con el deseo de agradar.

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