¡ROJO, NEGRO Y ORO PARA SER LA REINA DE LA FIESTA!

16/02/2011

El primero es una declaración de intenciones que sublima la feminidad y el atractivo de la mujer. El dúo negro y oro tiene la dosis justa de misterio y glamour. Te contamos los secretos para reinar por la noche: opta por la fuerza del rojo, sumérgete en la elegancia del negro, envuélvete en la luz del oro… Desde piezas de alta costura hasta consejos de make up.

“El rojo es la base del maquillaje, son los labios, las uñas… Es un color noble, un color de piedra preciosa –el rubí- y es un color peligroso...”, dijo alguna vez Yves Saint Laurent. El rojo es sin duda el color fetiche del maquillaje, tan poderoso que a veces da “miedo”. Nunca pasa desapercibido y posee una gran fuerza transformadora. Nunca está fuera de lugar; le queda bien tanto a rubias como a morenas. Transciende la moda, feminiza cualquier look y potencia la personalidad de quien se “atreve” a pintar su boca de este color.

Es un clásico que maquilladores y diseñadores actualizan cada temporada porque todas lo sabemos: ¿existe mejor estrategia para elevar nuestro sex appeal que recurrir a un contundente toque de rouge?

Ahora y siempre, un lápiz de labios en un encendido tono carmín y un esmalte escarlata son al neceser de cualquier mujer, lo que un little black dress es a su guardarropas: imprescindibles. Aunque el rojo está destinado a convertirte en la estrella de la noche, también es un color que requiere una actitud. Y una no siempre se siente con el ánimo tan subido de tono. ¿Significa que sin el rojo estamos perdidas y hemos de renunciar a ser las reinas de la fiesta? Para nada. La combinación de negro y oro nunca falla –ni de noche ni de día-.

Por separado, el primero puede resultar demasiado austero y sobrio; y el segundo demasiado opulento y ostentoso. Juntos forman un tándem perfecto, pero no sólo en la moda o los complementos, sino que en el maquillaje –en los ojos- puede mostrarse igualmente elegante, permitiendo jugar con numerosas variantes, y poniendo siempre una sofisticada nota de fondo

Por ejemplo, si buscas un look discreto, pero no insustancial, la clave está en subrayar y prolongar la línea de las pestañas superiores con un preciso trazo negro de delineador y añadir un toque dorado en el lagrimal para dar luz a la mirada. No hace falta más. Para una mirada más poderosa, trabaja ambos tonos extendiéndolos y difumínalos para conseguir un luminoso efecto ahumado.

Al final, en cualquiera de los casos, bien si se quiere ser minimalista o si se desea ser la más “vamp” del lugar, nunca debe faltar la máscara de pestañas: en negro, por favor. Su sola presencia aumentará en el acto la expresividad de la mirada.

Y un último consejo para brillar en la noche: aplicar polvos dorados-también sirven cremas, mousses y aceites con pigmentos de oro- en la parte alta de los pómulos, centro de la frente y escote. Es una buena estrategia para potenciar la luminosidad de la piel.

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